Los que nos visitan en nuestra finca de reuniones de empresa durante el mes de mayo son testigos de la fuerza de la vida, que se entrega generosa y a borbotones por todas partes.
Han nacido decenas de terneritos, que retozan plácidamente junto a sus madres, disfrutando de la buena temperatura, del sol, de la brisa de aire fresco que les cosquillea en el hocico de vez en cuando y, cómo no, de la gran pradera que está tan llena de hierba que parece una tupida alfombra de color verde. La gran sorpresa la tuvimos hace dos días: una vaca de intenso color negro parió un ternerito totalmente blanco. Es una delicia verlo mamar y observar el contraste de colores entre madre e hijo.
La gata Blancanieves también ha parido. Han sido tres simpáticos gatitos, todos negros y peludos igual que ella.
La perrita Lessi y los caballos Kartum, Vinagreta, Haschís, Otilia, Qaína y Laztana están soltando el pelo largo que les da calor en invierno y aguardan, juguetones y agradecidos, las caricias del visitante.
Los alimoches, de los que aún tenemos el privilegio de disfrutar en la finca reuniones “Monte de Cutamilla“, surcan los cielos en pareja. Vuelan bajito, como si quisieran compartir la alegría de su cortejo con el resto de animales que aquí habita.
Les invitamos a que reserven su evento en la finca reuniones Monte de Cutamilla y a que disfruten con nosotros de la fuerza de la vida y de la generosidad de la naturaleza que nos rodea.